CHALECOS SALVAVIDAS DEPORTIVOS

Cuando salimos a navegar deportivamente, en nuestra cabeza, está la idea de salir a disfrutar de nuestra aventura con amigos y familiares; desconectarnos de la vida diaria y de los problemas cotidianos, pero sustos o malas experiencias pueden acabar con ese mal día, por ello, debemos primeramente contar con un buen patrón que vele por la seguridad de todos los tripulantes y desde luego tener  a la mano chalecos salvavidas deportivos para que la vida de los tripulantes no jueguen un papel desastroso. Son muchos los chalecos que existen, elige el que vaya acorde a las personas que van a bordo.22425-7223631.jpg

 ¿Existen tipos de chalecos salvavidas deportivos?

Indiscutiblemente, existen variedades de clasificaciones de chalecos salvavidas, pues existen unos para mantener a flote a personas que no saben nadar y otros que estos diseñados para quienes sí saben hacerlo. Existen chalecos tipo II y III. El chaleco tipo II se recomienda para principiantes y personas que no saben o no pueden nadar. Son tallas pequeñas, porque están diseñados más que todo para niños, y poseen un cuello que ayudan al niño a mantener la cabeza fuera del agua.Los tipo III están recomendamos para personas que se sienten cómodos en el agua y necesitan más libertad de movimiento.

¿Cómo elegir chalecos salvavidas deportivos para los tripulantes de la embarcación?

  • Debe estar a la medida de cada uno, pues las tallas varían según el peso y el tamaño.
  • No lo deberás comprar grandes, pues se podrían salir y suponer un riesgo para la salud de la persona.
  • Al abrocharse, el chaleco debe quedar ajustado al cuerpo y cómodo a la vez.
  • Si es para niños, deberás elegir un chaleco con cuello que soporte la cabeza y con cinta entre las piernas.
  • Escoge un color vivo para mayor visibilidad en el agua.

¿Cómo cuidar los chalecos salvavidas?

  • Guardar los chalecos salvavidas en un lugar fresco y seco cuando no los use.
  • Si se moja, deberá seguir las instrucciones del fabricante,retire el cabezal de disparoy cuelgue el chaleco para que se seque.
  • Deberá inspeccionar mensualmente los chalecos para detectar indicios evidentes de daño.Compruebe que este seco y limpio para volver a guardarlos.
  • Cada seis meses realice un examen más detallado para buscar posibles deterioros y daños.
  • Compruebe que las válvulas estén operativas.
  • Cada 12 meses envíe el chaleco al proveedor para que realice una revisión completa.